Hace 17 años, la historia del desafiante amor imposible entre Bella Swan y Edward Cullen retratada en “Crepúsculo” emocionó a un público adolescente que ahora, junto a una nueva generación de jóvenes espectadores, podrá revivirla en pantalla grande en una versión restaurada. El filme dirigido por Catherine Hardwicke y basado en la novela de Stephenie Meyer fusionó melodrama y fantasía en una intensa atmósfera gótica ambientada en un lluvioso pueblo del interior estadounidense, con los protagónicos a cargo de Kristen Stewart, que busca alguien en quien confiar y amar, y Robert Pattinson, quien guarda un secreto imposible de contar: forma parte de una familia de vampiros.
La película fue el inicio de una saga de cinco producciones con millonarios ingresos (llegarán a las salas en las próximas semanas, tras el relanzamiento de hoy), que redefinió el romance fantástico y convirtió a sus protagonistas en íconos globales que, a partir del éxito alcanzado, desplegaron carreras propias.